30 Jun Cómo la robótica colaborativa mejora el día a día en TAC Osona – segunda parte
Después de publicar la primera parte del caso de éxito de TAC Osona y WECOBOTS, presentamos ahora la segunda parte del vídeo, donde seguimos mostrando cómo la robótica colaborativa puede ayudar a crear entornos de trabajo más estables, ergonómicos y humanos.
En este proyecto, desarrollado junto a TAC Osona, empresa social de Sant Tomàs, la automatización industrial se ha aplicado con un objetivo claro: mejorar el día a día de las personas, no sustituirlas.
Robótica colaborativa aplicada a un entorno social
TAC Osona es un entorno productivo donde trabajan personas con discapacidad y donde la estabilidad de las rutinas tiene un valor especialmente importante. Por eso, reducir paros, evitar esfuerzos físicos repetitivos y mejorar la fiabilidad de los procesos no solo supone una mejora técnica, sino también una mejora directa en la calidad laboral.
En esta segunda parte del vídeo volvemos al obrador de Sant Tomàs para ver cómo las soluciones de WECOBOTS han contribuido a crear procesos más seguros, previsibles y adaptados a las personas que trabajan cada día en la línea.
WETOR y WEPAL: dos soluciones colaborativas con un mismo propósito
El proyecto combina dos aplicaciones de robótica colaborativa.
Por un lado, WETOR, una solución de atornillado automatizado que permitió mejorar la estabilidad de una aplicación existente y reducir paros que afectaban a la rutina del equipo. En un entorno sensible a las interrupciones, disponer de un proceso más fiable significa trabajar con más tranquilidad y confianza.
Por otro lado, WEPAL, una aplicación de paletizado colaborativo integrada en el obrador donde se elaboran las patatas chips de Sant Tomàs. Esta solución permite automatizar una tarea repetitiva y exigente físicamente, mejorando la ergonomía y reduciendo la carga de trabajo manual.
Ambas aplicaciones tienen algo en común: automatizan tareas concretas para que las personas puedan trabajar en mejores condiciones.
Automatizar para cuidar mejor
Uno de los mensajes más importantes de este caso es que la robótica colaborativa no se ha utilizado para sustituir trabajadores. Se ha utilizado para mejorar procesos, reducir esfuerzos, aportar estabilidad y cuidar mejor el entorno laboral.
La mejora también ha tenido impacto en la producción, con un incremento de hasta el 20%. Pero el verdadero valor del proyecto está en cómo se ha conseguido: diseñando un proceso más estable, más seguro y más respetuoso con las personas.
Esta segunda parte del vídeo nos permite seguir conociendo el proyecto desde dentro y entender por qué la automatización, cuando se aplica con propósito, puede ser una herramienta para construir entornos de trabajo más humanos, saludables e inclusivos.
Porque automatizar no significa deshumanizar.
También puede significar cuidar mejor.
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